domingo, 7 de febrero de 2010

CHICA DEL AÑO 2009

Como en los Óscar, voy a dar un premio ahora a alguien que se lo merece por su labor el año pasado. Es el de... ¡LA CHICA DEL AÑO 2009! Y se lo llevará......trrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr rrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr CHAS!!



ZOOEY DESCHANEL

Actriz californiana, ocho años mayor que yo. La descubrí por primera vez hace ya un par de años en "Guía del autoestopista galáctico" y siempre me quedó ese recuerdo fascinante de que había visto a una especie de ángel pasota. Hará un año, la volví a recordar y busqué información suya: nombre, nacimiento, filmografía, dirección, teléfono... Pero como obviamente no pude acceder a todos los datos me tuve que conformar con lo que había. De una cosa no hay duda: había nacido un mito para mí y todavía aún me hago las mismas preguntas: ¿Existe? ¿Es un ángel? ¿Existe el cielo? ¿Y Dios? ¿Estamos solos en el universo?

Y como quería poner otra foto al final, pero no era capaz de decidir entre las dos, pongo ambas.


PS: Aprovecho para decir que me voy una semana a Berlín, a la vuelta contaré qué tal.
Bye!!

sábado, 30 de enero de 2010

Terry Gilliam

Creo que Terry Gilliam es uno de los directores actuales peor valorados.

Gilliam comenzó como dibujante, director artístico y actor en el grupo británico Monty Phyton. Más tarde, cuando se disolvió el grupo cómico, se dedicó a hacer películas en solitario. Aplicaba en ellas todo ese humor absurdo y la ironía aprendida de los Monty Phyton creando algo insólito en el cine norteamericano. Quizás por eso, tras la dificultad de financiar sus producciones en EEUU, tuvo que volver a buscar ayuda en el Reino Unido.

Personaje inquieto, con una imaginación desbordante, hasta el punto en que supera su capacidad. Pero él siempre se esfuerza por alcanzar su imaginación y con ello, aunque le cueste, consigue ir un paso por delante del resto. Intentar acotar lo que uno tiene en la cabeza no es nada fácil y más cuando se es alguien al que las ideas le acuden como bombardeos continuos. Probablemente su mente caótica sea motivo de las dificultades que siempre ha tenido en sus rodajes, añadiendo un factor de mala suerte continua por el que sorprende que continúe dirigiendo. Él se parece a muchos de los personajes que crea, siguiendo adelante a pesar de que su camino, lleno de peligros, conduzca a un precipicio.

Quiero destacar de sus películas una que vi hace poco, Brazil, que nos presenta una época atemporal, donde reina una distopía incomprensible y absurda. Una revisión de 1984 a lo Terry Gilliam, que aprovecha para criticar con ironía y exageración la sociedad actual. Es necesario verla con otro enfoque, sabiendo que te vas a encontrar con algo que nunca se le ha ocurrido a nadie antes. Si no se es capaz de introducirse en el mundo que cuenta, parecerá una película absurda y mala. Apuntar también que el protagonista es Jonathan Pryce (El mañana nunca muere, Piratas del Caribe), con apariciones esporádicas de Robert de Niro, Bob Hoskins (Hook, Super Mario Bros), Ian Holm (El señor de los anillos, Alien) y Jim Broadbent (Harry Potter 6, Moulin Rouge). La recomiendo totalmente.


Aunque ésta especialmente sí recibió buenas críticas, el resto, desde Las aventuras del Barón Münchausen hasta El imaginario mundo del doctor Parnassus, ha sido vapuleado por la crítica y el público injustamente. Debido a ese rechazo a dejarse llevar por imágenes entre entre lo real y lo onírico. Si lo comparamos con otro director, conocido también como creador de mundos fantásticos, Tim Burton, vemos aquí sus principales diferencias. El primero no se ha vendido y ha sido siempre fiel con sus ideas, a pesar de que tanto público como sus propios productores no siempre le entendieran; mientras, el segundo sí ha sabido captar y acercarse a la gente de una forma eficaz.


Por ahora, Gilliam se ha empeñado en retomar El hombre que mató a Don Quijote, película que no pudo terminar debido a un cúmulo de contratiempos. Este empecinamiento por volver es una muestra más de su quijotesca carrera, lo que más se le puede valorar.

Bye!

viernes, 29 de enero de 2010

Examen para probar

Hay exámenes que se hacen "para aprobar" y otro que se hacen "para probar". Hoy hecho uno de los segundos. He mirado el papel, él me ha mirado a mí; he garabateado algo durante tres horas y listo. Pero este examen era solo para probar, supongo que en junio haré el otro, con un poco de suerte.


Bye!

miércoles, 27 de enero de 2010

Nostalgia

Miro a mi alrededor y pienso que hoy en día los jóvenes no tenemos valores, que estamos desarraigados de nuestros hogares y el único sitio con el que nos identificamos es internet y la televisión. Pero inexplicablemente al ver este video, la nostalgia te invade. Algo te dice que perteneces a algo, aunque solamente sea a una serie de objetos, o de imágenes. Somos los últimos de la antigua generación, pero también los primeros de la nueva. Y es en aquellos pequeños objetos de la vida cotidiana, de cuando aún no había que preocuparse por nada, donde pueden verse esos trazos. Para todos los que vivimos nuestra infancia en los 90...



bye!

martes, 12 de enero de 2010

Conversaciones arquitectónicas conmigo mismo (1)

Estaba hoy comiendo solo en el comedor de la residencia y de repente me di cuenta que mi cabeza y mi boca iban por caminos diferentes. No podía dejar de pensar en la entrega de proyectos que tenía que acabar para entregarla tres horas más tarde. Decidí entonces dejar a un lado la arquitectura y enfoqué la vista en el plato. No era una comida espectacular, pero no estaba nada mal: De primero había lentejas y de segundo pescado a la roteña. Vale sí, menuda mierda, diréis; pero es que estos platos son precisamente una de las mejores comidas que saben hacer en esta residencia.

Es como si comparamos la arquitectura de Rem Koolhaas o de Zaha Hadid con la de Campos Baeza o Vázquez Consuegra. Vamos a ver, imaginaos que Rem Koolhaas es una deliciosa pizza barbacoa del telepizza, Zaha Hadid podría ser una hamburguesa del Burger King. Mientras, Baeza representa a ese plato de lentejas caldoso, y Consuegra es el pescado, todo hecho con el cariño del cocinero. Ya sé que lo primero mola y lo segundo no, pero hay que comer de todo.
Y después de esta extraña ocurrencia me voy a dormir.

Bye!

jueves, 31 de diciembre de 2009

Últimos minutos...


Después de un montón de tiempo sin escribir, no quería que finalizase el año sin que me despidiera en el blog. Y además de la forma que más me gusta: con una entrada recopilatoria y con miras hacia el futuro.
No puedo prometer que vaya a escribir con asiduidad a partir del año que viene, si alguien quiere un blog actualizado que vaya a cualquiera de los que tengo apuntados en la derecha de la pantalla. Quería felicitar a todos ellos, con algunos de los cuales comparto buena amistad. Dirigirme especialmente a EM-Rok, que sabe perfectamente que le deseo un año cargado de buenos momentos, así como ánimos que ayuden a superar los hoyos más difíciles. A Poorpooland, mi enemigo íntimo, al que espero ver pronto unido de nuevo al bloguimundo; y a V. Woolf, la dulce "bloguigrupie".
El 2009 ha sido testigo de numerosas cosas en nuestras vidas. Para empezar, de mi enviciamiento al Filmaffinity, fantástica página de cine a la que he dedicado más horas de las que me podría imaginar; o el espléndido concierto de Muse en Madrid. Pero también del premio Nóbel de la Paz a Obama, el guantazo a Berlusconi, la operación de Belén Esteban... Pero bueno, ya me estoy yendo, como siempre me pasa, a las efemérides. También han ocurrido cosas que hubiese sido mejor que no ocurrieran. Con el 2009 no se acaba solo un año, lo hace una década. Diez años que pueden haber gustado más o menos pero que, al fin y al cabo, nos sentiremos identificados con ellos. Algún día diré: Yo fui de los años 2000. Sé que suena mejor decir que eres de los setenta o de los ochenta, pero es lo que nos ha tocado a los que han nacido hace veinte años.

Siempre me hago la misma reflexión, si solo se trata de avanzar un día más en el calendario, ¿por qué año nuevo va a significar vida nueva? Pues no sé si vida nueva, pero seguro que sirve de estímulo para moverse y hacer cosas, animarse, refrescarse, recargarse. Es descubrir una oportunidad que realmente se nos abre todos los días, pero no la vemos. Como ya dije, hay que aceptar nuestro rol de extras como si fuésemos los actores principales.

Antes de cerrar quería poner el último vídeo del año. Había muchos candidatos, entre ellos El arma extremadamente ineficiente, Pitito, el Tito MC y Obama mata una mosca. Pero al final me he quedado con éste por su atmósfera absorbente y tenebrosa. Dedicado a Iván, que me mostró por primera vez esta maravillosa obra maestra de lo bizarro. Con todos ustedes... Cocoon.




Y ahora sí, ¡Feliz 2010!

martes, 6 de octubre de 2009

La dictadura de la democracia

Martes a las ocho de la mañana, medio dormido y cargando con el estrés de llegar tarde a clase.
Así hoy me he topado con un pequeño ejemplo, en forma de anécdota, que puede explicar brevemente lo que quiero decir. El cómo algo supuestamente justo y bueno como la democracia puede convertirse en todo lo contrario. Pero empecemos por la anécdota.

Resulta que estoy apuntado en una academia de Física II, ya que me quiero preparar la asignatura para diciembre. Y hoy a las 8:30 de la mañana empezaba la primera clase. El autobús tardó veinte minutos en llegar y cuando llegó pasó de largo porque iba repleto de gente. Total, que llegué a las clases con un cuarto de hora de retraso. Cuando por fin llego, para dar las-clases-que-he-pagado, me encuentro con que está repleta y por poco me echan unas niñatas diciendo que allí no cabía nadie más. Gracias a la intervención del profesor-al-que-he-pagado me pude quedar. Empezamos bien.

Pero aquí no acaba la cosa. Al finalizar la clase, discutimos el asunto de los horarios de la segunda sesión de la semana, para ver a quien le venía mejor un día u otro. Las opciones eran: O el jueves a las 10:30, o el viernes a las 8:30. Que levante la mano quien prefiera el jueves. Y yo, que prefiero evitar tener que despertarme un viernes a las siete de la mañana, levanto mi brazo. Somos mayoría. Que bonito.
Pero el profesor, que se le ve persona razonable y sensata, vuelve a hacer la pregunta de otra forma. ¿A quién le es imposible venir el jueves (por cuestiones de coincidencia de horarios)? Ahí ya me callo: lo de no ir el viernes es un capricho, no una imposibilidad. Yo puedo ir tanto un día como otro, aunque obviamente la comodidad me llame más ir a uno que a otro. Mientras, los resultados dicen que hay más gente a la que le es imposible venir el jueves que el viernes. De hecho, sólo hay una chica que no puede ir los viernes.

Por tanto, aunque me fastidie, se ha quedado el día más justo (viernes). Lo que ocurrió después me hizo mucha gracia y es la razón por la que escribo esto. Una chica empezó, enfrentándose al profesor, a decir que España era una democracia, y que la mayoría había preferido (tras la primera pregunta que nos hizo) dar las clases el jueves y no el viernes. Y era verdad, la mayoría habíamos elegido esa en un acto de puro egoísmo y comodidad. Pero también hay que ser solidario y comprender la situación de los demás: No la elección más cómoda, sino la que afecte a menos gente de manera negativa. Por eso, afortunadamente, y aunque me pese, ganó la opción más justa.

Y sin extenderme mucho, voy al título del post. ¿Cuántas veces en democracia, como decía la chica esa, se daría esta situación? Aquí era un pequeño caso, pero se podría manifestar igual en casos mayores. El hecho de que por una pregunta mal formulada, con opciones poco pensadas, aún en el caso de que se obtenga mayoría, se llegue a situaciones injustas, donde haya más número de perjudicados que los que hubiese habido con otra opción.

La democracia tiene, desgraciadamente, muchas y muy malas interpretaciones. Como cada vez más puede verse, se utiliza cuando interesa y como interesa.


Bye!