
Yo te absuelvo de tus pecados "In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti". Si algo mal hicieron en el pasado, les perdono. Y es que el nuevo disco de Muse "The Resistence" no deja indiferente. Como si el mensaje apolíptico que nos han transmitido llegase a su fin, Muse resume prodigisamente toda su carrera musical introduciendo nuevos registros. Pero no os confundáis, todo es evolución. No hay nada sacado de la manga, sino que forma parte de una hermosa continuidad con sus anteriores discos. Una continuidad brutal, eso sí. Con sus profecías han llegado hasta los puntos más recónditos para avisar hasta el último ser humano de lo que se avecina (atención al tono árabe de "United States of Eurasia") y ahora, bien podrían zarpar con su nave espacial de cristales multicolores, con el fin de escapar del cataclismo que nos espera. Pero no creo, creo que van a quedarse, nos han cogido mucho cariño y querrán dar su último golpe.
No hay canción mala, quizás si alguna un poco manida en ciertas partes, pero como ya he dicho se trata de una evolución. Hay pop, pero también mucho rock. La primera Uprising es como una ópera pop con muchas palmas como el anterior disco. Resistence, la segunda, es, digamos, la que parece más comercial. Más de un fanático del Muse más rockero odiará esta canción. De Undisclosed Desire, ya encontré el enlace aquí.
Muse va a ser telonero de U2, Guiding Light será la canción elegida para esta ocasión, por sus similitudes con la banda. Si damos un pequeño salto nos encontramos con MK Ultra, una canción que bien podría ser el opening de una serie manga y que tiene una parte alrededor del minuto y medio que pone los pelos de punta.
I belong to you trae a la memoria Cave, del disco Showbiz, por sus acordes de piano de cabaret. Aunque ésta nueva es más bien una balada con ritmo, que enlaza fascinantemente con una versión de Mon Coeur S'ouvre A Toi, un aria de Samson et Dalila, ópera francesa de finales del XIX. De ésta también parecieron inspirarse el grupo ABBA con "The winner takes it all", aunque eso ya lo comenté en la crítica de Super Trouper, que le dediqué cuando salió el album en 1980.
Misteriosamente aún no había nacido yo.
La última parte del disco "The Resistence" es sencillamente increíble. Realmente demuestran ser capaces de convocar a las estrellas y de alinear los planetas en Exogénesis, una sinfonía dividida en tres partes tan épica como Butterflies and Hurricanes del Absolution. El mismo Beethoven se sentiría orgulloso de haber parido a los abuelos de Bellamy, Howard y Wolstenholme. Por último, cuando ya todo acaba de temblar, el disco finaliza con un canto a la esperanza, a la mejor usanza de los finales de sus álbumes.
Parece increíble, pero este disco tiene una curiosa virtud: La de, no sólo superar el Black Holes and Revelations (cosa que en un principio podría parecer sencillo), sino también la de revalorizar sus anteriores trabajos, incluído el susodicho "Black Holes..."
En resumen, un gran disco que espero disfrutar aún más el 28 de noviembre, cuando Muse y yo coincidamos en la capital de España.
Bye!






