sábado, 6 de agosto de 2011

La Milagrosa

Después de mucho tiempo sin escribir aquí (y en ningún otro sitio en general), algo nuevo. Es solo un boceto, de algo que podría tener continuación...

Isla de La Milagrosa. Mar Caribe

La suave brisa marina iba de un lado a otro, ahora soplaba en una dirección, para después encontrarse con un pequeño obstáculo que la hacía retroceder y formar agradables círculos de viento que movían la hojarasca. No hacía calor, pues el sol, aunque alto, aún no llegaba a su punto más álgido. Hacía un buen tiempo y a pesar de ello, nadie se encontraba fuera de sus casas.

Un joven de diecisiete años, Jonathan Kleb, recibió la orden de subir al punto más alto. Primero, aseguró que sus botas estaban bien abrochadas y colocó dos cilindros de madera en su cinturón. Atravesó el patio de las celdas a paso ligero, sin fijarse demasiado en las caras que le observaban desde los ventanucos. En el centro del patio había un enorme y viejo árbol. Era un ejemplar único, del que nadie conocía su antigüedad, aunque se hablaba de más de mil años. El joven miró de soslayo el árbol, invadiéndole la misma preocupación que a los demás habitantes del pueblo; y esto era que, aquel año, el viejo árbol había comenzado a perder las hojas antes de tiempo, quedando muy poco para que éste se quedara totalmente pelado.

El joven Jonathan Kleb entró por una portezuela que le condujo a una estrecha escalera de caracol por la que apenas disminuyó el paso y subió por ella durante más de cinco minutos. Al salir al exterior le sorprendió la luminosidad existente y tuvo que taparse con la mano. Desde allí podía verse el patio de las celdas a un lado, con su viejo árbol casi desnudo; y un poco más allá la capilla, el hospital militar y la sala del almirantazgo. Tras eso estaba la muralla, que encerraba con su perímetro la fortaleza: Ahí es donde Jonathan se encontraba. Detrás de ésta, dejando un foso de separación, había una segunda muralla, cuyos muros formaban ángulos agudos que le otorgaban un aspecto fiero y muy robusto. El joven Jonathan recorrió el perímetro de la muralla hasta llegar a un puente que comunicaba una muralla con otra. Lo cruzó y se dispuso, con paso firme, a alcanzar el viejo torreón. A cada paso que daba se incrementaba su temor a lo desconocido y, por otro lado, también lo hacía la euforia por el cumplimiento del deber. Un deber no heredado, sino que le había caído en gracia por casualidad, por haberse encontrado de guardia aquella misma mañana. Llegó a la torre y subió por una escalera de caracol de madera, vieja, roída por la humedad y el tiempo, y que sin embargo continuaba aguantando los años sin necesidad de reforzarla.

Jonathan alcanzó por fin el tope, el lugar más alto de La Milagrosa construido por el hombre. El lugar también que se alejaba más de la tierra y se adentraba en el mar. Sintió vértigo, una sensación que no solía tener, pues estaba acostumbrado a subirse a los mástiles más altos. Vislumbró momentáneamente la enorme distancia que le separaba del agua del mar, las rocas que triturarían a quien se atreviera a dar el salto y la fuerza con la que las olas batían la piedra de la muralla. Volvió a la realidad, a su deber, y se maldijo por haberse distraído de manera tan tonta. Se volvió para lo que realmente había ido: En una esquina, la más picuda y sobresaliente del torreón, había una veleta. Era una vieja veleta de hierro que llevaba allí puesta desde antes de nacer su abuelo, lo cual era mucho tiempo. Pero en estos momentos la veleta no señalaba a ningún sitio, se movía en círculos, siguiendo el vaivén del viento. El joven Jonathan Kleb no quitaban un ojo de encima de aquel artilugio; había algo en ella que lo hipnotizaba, que impedía que apartase la mirada e incluso le impedía pestañear. Apuntaba viento norte unos dos segundos y volvía a apuntar sur otros dos; de repente cambiaba y venía de levante, es decir, del lado opuesto al mar, y regresaba a norte otra vez. Hasta que suavemente, casi sin previo aviso, se detuvo por completo. Nada, ni siquiera por el hecho de estar a tal considerable altura, podía sentir en el rostro, ni la más leve caricia de aire. Comenzó a notar la picazón del sol en su nuca y las gotas de sudor le recorrían la espalda.

Seguía con los ojos fijos en la veleta, abiertos como platos y con lágrimas a punto de salirse. Sin cambiar la posición se llevó las manos al cinturón y sacó los dos cilindros que había guardado minutos antes. Eran los dos exactamente iguales, algo más de un palmo de longitud y una pulgada de diámetro. Los agarró, cada uno con una mano y adoptó la postura del ritual. Podría haber permanecido así todo el día, con el pie izquierdo ligeramente adelantado, las rodillas flexionadas, los brazos separados del cuerpo y en posición; esperando a pesar de la quemazón del sol, del silencio incómodo, de la ausencia de viento en su cara, del cegador brillo del mar.

Y por fin, la veleta giró abruptamente apuntándole, el viento le azotó en la cara, los muros de la muralla temblaron, las vigas crujieron, las puertas de la fortaleza se abrieron con un gran estruendo golpeando las paredes, y finalmente, mientras cada habitante de La Milagrosa era consciente y sentía que el viento había cambiado, las últimas hojas que quedaban del viejo árbol cayeron al suelo, arrancadas con odio por el diablo del mar. Jonathan Kleb titubeó un segundo, como si dudara de que aún no fuera el momento. Después golpeó los cilindros, una, dos, tres, insistentemente. Y mientras cumplía su misión, abajo, junto al árbol viejo, se preparaban para la lucha.

Bye!

domingo, 31 de octubre de 2010

La fiebre erasmus


Este viernes se ha dado lugar en la Universidad de Sevilla un aclamado hecho: los exámenes de idiomas Erasmus. Como posesos, miles de alumnos enloquecidos corrían de una punta a otra de la avenida Reina Mercedes buscando la facultad en la que, según su apellido, les correspondía realizar el examen. Italiano, francés, alemán, inglés... No importaba el idioma, cualquiera de los alumnos que quisieran presentarse podían hacerlo sin importar su conocimiento lingüístico. Las preguntas a modo tipo test permitían la posibilidad de ganar puntos a base de... suerte. Y por tanto las aulas se abarrotaban de chavales que ponían cara de póquer cuando escuchaban hablar al profesor en alemán. Todo por culpa de esa inmensa mancha enfermiza que se extiende desde el primer día universitario, aquella mancha que conforme avanzan lo años te oprime y pregunta que por qué no irse de erasmus, por qué no huir de España por un año, por qué no divertirse y pasar un año de ensueño, conociendo a gente nueva y viviendo experiencias que nunca habrías imaginado. Esa enfermedad te empuja a desempolvar los libros de inglés que tenías guardados en el garaje, o a calibrar tus calificaciones de la carrera con esmero (ya que una décima más o menos puede llevarte o no al destino querido), o a obligarte a hacer un test en un idioma que no conoces. Todo ello confluye por primera vez ese día, donde te sientas junto a personas que poseen tu mismo apellido, fruto de la organización alfabética de la universidad. Allí se construye un colador que va a decidir en gran parte si eres merecedor de cambiar tu vida por un año...

Tengo que decir que fue un día agotador y que no sé aún si tendrá su recompensa. El tiempo dirá.

Tschüss!
Bye!
Ciao!
Au revoir!

domingo, 24 de octubre de 2010

The Pale Blue Dot



Lo que se ve en la fotografía es un pequeño punto azul. Apenas un píxel en la pantalla que, sin embargo, representa algo más grande: La Tierra. Pero es que comparado con la masa oscura que hay alrededor es algo insignificante.

El famoso científico Carl Sagan (1934.1996) realiza una curiosa reflexión partiendo de esta imagen. Merece la pena dedicarle unos minutos.



Como ya he dicho, el narrador del video es Carl Sagan, un científico que se dedicó en cuerpo y alma a la profesión que amaba, además de transmitirla al mayor número de gente. Autor de la serie "Cosmos" http://www.filmaffinity.com/es/film601451.html, es capaz de contagiar su entusiasmo por la ciencia, aunque no seas muy amigo de ella. Pero lo realmente interesante son las profundas cuestiones que se plantea, básicas de la humanidad a fin de cuenta, que nos hacen pensar acerca de nuestra existencia, la de Dios e incluso de la vida en otros planetas. Poseía una gran personalidad y fuerza de espíritu, que demostraba en sus alegatos por un mundo mejor. En los últimos años de su vida sufrió una enfermedad conocida como mielodisplasia, que no consiguió mermar su entusiasmo ni su fe hasta el final.


Bye!

miércoles, 20 de octubre de 2010

Sin tiempo

No tengo tiempo para nada. Llevo tres semanas en las que lo único que he hecho ha sido ir a la Escuela, quedar con grupos de trabajo, llegar a las tantas, acostarme tarde y levantar al día siguiente temprano. Lo malo es que este es el ritmo al que me voy a tener que acostumbrar este año.
Mañana a las 8 se supone que tengo corrección de Proyectos y no he cambiado nada desde la última semana y ahora por la tarde tengo clase. Conclusión: no duermo.
.............

Creo que o bien me empiezo a tomar esto con calma o en menos de un mes acabo loco

Bye!

lunes, 11 de octubre de 2010

Salto generacional


Tras dos semanas de titubeo, ya parece que le voy perdiendo el miedo a eso de encender el gas de la cocina. Reconozco que hasta ahora nunca lo había hecho. Y es que, aunque parezca mentira, el salto generacional es muy importante.

Por otro lado, me considero afortunado por tener la posibilidad de encender una cocina de gas. Me veo en la charnela de dos tiempos: La peseta-el euro, el video - el DVD, el siglo XX-el XXI, el dibujo hecho a mano, o a ordenador... Supongo que toda la vida es eso: el estar entre dos tiempos. Vaya descubrimiento.

Bye!

domingo, 10 de octubre de 2010

Serendipiti



Esta historia tiene su origen hace algún tiempo, cuando aún no habíamos acabado el curso. Realmente no podría decir dónde se inicia esta historia, pues está claro que todos los pasos que dimos en nuestra existencia nos condujeron a ella.

Queríamos (Poorpooland, JP y yo) encontrar un piso en Sevilla, tarea que nos pudo costar más de un disgusto. Ahora ya estamos tranquilos, en uno de los mejores sitios en los que se podría estar. Pero para llegar aquí tuvimos que pasar por varias situaciones incómodas: Hay algunos detalles algo escabrosos, pero resumiendo diré que estuvimos a punto de, en nuestra absoluta ingenuidad, alquilar un piso mugriento.

La cosa es que estábamos en julio, prácticamente tirados en la calle, con la perspectiva de un caluroso verano en Sevilla buscando piso. Pero entonces. voila! una mujer se cruzó en el camino. Podría haberse cruzado unos minutos antes, o unos cuantos después. Nosotros podríamos habernos retrasado, o también podríamos habernos dado más prisa de la cuenta. Y entonces no nos habríamos encontrado.

Ciertamente, el hecho de que coincidiera en nuestro camino no era para nada decisivo. No sé que pasaría por la cabeza de aquella señora para suponer que estábamos realmente desesperados: el asunto es que acertó. Y acertó porque nos preguntó si nos interesaba un piso de tres personas (tres!). Cámara oculta o no, aún no sé a quién podría ocurrírsele gastar una broma de ese tipo. Si éramos piezas del azar, del destino o de una deidad, nunca lo sabremos.

Conseguimos el piso de esa forma, al igual que ahora escribo este artículo porque he decidido volver a escribir hoy y no antes. Porque toda la vida es una sucesión de circunstancias que nos llevan a otras, y cuando nos sorprenden o no entendemos la secuencia, decimos que fue suerte, o mal fario.
Sea lo que sea, después de tanto tiempo, vuelvo a dar un saludo desde aquí.

lunes, 1 de marzo de 2010

El sueño de Lynch



Estando en bachillerato me topé en la televisión con Mulholland Drive. Hacía relativamente poco tiempo que habría visto El Hombre Elefante, así que el nombre de David Lynch me sonaba e incluso me resultaba sugerente. La película la vi a cachos, sin entender nada y con la censura materna acechando en "ciertas" escenas.
Recuerdo que fue en segundo de bachillerato porque poco después tuvimos la cena de final de curso, con profesores y alumnos. Mi profesor de filosofía se sentaba cerca de mí, y como tenía cierta confianza con él, le comenté que había visto la película de Lynch. Se sorprendió y me dijo, mitad en broma y mitad en serio, que cómo es que veía esas películas tan adultas. Quizás en ese momento me sentí algo orgulloso, pero al final tuve que admitir que no me había enterado de nada. Él mismo David Lynch afirmó no entender su propia película, me contestó el profesor.

Hoy, casi cuatro años después, me animé a verla de nuevo, desde el principio. El resultado ha sido un poco decepcionante. Ya no sólo era intentar buscar sentido al argumento, sino también entender si podía justificarse tanto engaño. Después de 100 minutos manteniendo más o menos la intriga con un par de cosas, se suceden las cosas raras. Si no fuera por el precedente de saber que estás viendo una peli de David Lynch, alguien pensaría que ha cambiado el canal sin darse cuenta. Al final quería que me explicaran la película. Convencional, pensará más de uno. Pero al menos podría dar más pistas.
Pensando un poco, siendo una peli pseudo surrealista la salida más fácil es que todo era un sueño. Y al ir encajando algunas piezas me di cuenta que daba igual entender o no la historia, porque simplemente ésta no me decía nada. Creo que es como una de esas obras de arte contemporáneo alrededor de las que revolotean intelectualoides y que realmente han sido creadas con ese único fin.
Me gustan las películas oníricas, pero ésta se preocupa sólo en confundir al espectador de manera caprichosa y sin motivo. Para esta película, o bien eres un poco honesto y admites que tiene cosas buenas (como la actuación de Naomi Watts y la escenografía) aunque el conjunto esté sobrevalorado; o bien eres un entendido que además de elogiarla, puedes justificarla. También están los que la ven y no la entienden, o la medio entienden, y eso les hace sentirse bien hasta el punto de clasificarla como "obra maestra"; o la clasifican de tal manera por ser extraña...
Yo no pasaré por ahí. Acabo de perder posiblemente la confianza de muchos, de los pocos, que me leen. Aunque supongo que, con el tiempo, la volverán a recuperar.

PD: Como me encantan los maratones, pero nunca había hecho uno, esta noche he visto "Una historia verdadera", también de David Lynch. Y me ha gustado más.


domingo, 7 de febrero de 2010

Auf Wiedersehen

CHICA DEL AÑO 2009

Como en los Óscar, voy a dar un premio ahora a alguien que se lo merece por su labor el año pasado. Es el de... ¡LA CHICA DEL AÑO 2009! Y se lo llevará......trrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr rrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr CHAS!!



ZOOEY DESCHANEL

Actriz californiana, ocho años mayor que yo. La descubrí por primera vez hace ya un par de años en "Guía del autoestopista galáctico" y siempre me quedó ese recuerdo fascinante de que había visto a una especie de ángel pasota. Hará un año, la volví a recordar y busqué información suya: nombre, nacimiento, filmografía, dirección, teléfono... Pero como obviamente no pude acceder a todos los datos me tuve que conformar con lo que había. De una cosa no hay duda: había nacido un mito para mí y todavía aún me hago las mismas preguntas: ¿Existe? ¿Es un ángel? ¿Existe el cielo? ¿Y Dios? ¿Estamos solos en el universo?

Y como quería poner otra foto al final, pero no era capaz de decidir entre las dos, pongo ambas.


PS: Aprovecho para decir que me voy una semana a Berlín, a la vuelta contaré qué tal.
Bye!!

sábado, 30 de enero de 2010

Terry Gilliam

Creo que Terry Gilliam es uno de los directores actuales peor valorados.

Gilliam comenzó como dibujante, director artístico y actor en el grupo británico Monty Phyton. Más tarde, cuando se disolvió el grupo cómico, se dedicó a hacer películas en solitario. Aplicaba en ellas todo ese humor absurdo y la ironía aprendida de los Monty Phyton creando algo insólito en el cine norteamericano. Quizás por eso, tras la dificultad de financiar sus producciones en EEUU, tuvo que volver a buscar ayuda en el Reino Unido.

Personaje inquieto, con una imaginación desbordante, hasta el punto en que supera su capacidad. Pero él siempre se esfuerza por alcanzar su imaginación y con ello, aunque le cueste, consigue ir un paso por delante del resto. Intentar acotar lo que uno tiene en la cabeza no es nada fácil y más cuando se es alguien al que las ideas le acuden como bombardeos continuos. Probablemente su mente caótica sea motivo de las dificultades que siempre ha tenido en sus rodajes, añadiendo un factor de mala suerte continua por el que sorprende que continúe dirigiendo. Él se parece a muchos de los personajes que crea, siguiendo adelante a pesar de que su camino, lleno de peligros, conduzca a un precipicio.

Quiero destacar de sus películas una que vi hace poco, Brazil, que nos presenta una época atemporal, donde reina una distopía incomprensible y absurda. Una revisión de 1984 a lo Terry Gilliam, que aprovecha para criticar con ironía y exageración la sociedad actual. Es necesario verla con otro enfoque, sabiendo que te vas a encontrar con algo que nunca se le ha ocurrido a nadie antes. Si no se es capaz de introducirse en el mundo que cuenta, parecerá una película absurda y mala. Apuntar también que el protagonista es Jonathan Pryce (El mañana nunca muere, Piratas del Caribe), con apariciones esporádicas de Robert de Niro, Bob Hoskins (Hook, Super Mario Bros), Ian Holm (El señor de los anillos, Alien) y Jim Broadbent (Harry Potter 6, Moulin Rouge). La recomiendo totalmente.


Aunque ésta especialmente sí recibió buenas críticas, el resto, desde Las aventuras del Barón Münchausen hasta El imaginario mundo del doctor Parnassus, ha sido vapuleado por la crítica y el público injustamente. Debido a ese rechazo a dejarse llevar por imágenes entre entre lo real y lo onírico. Si lo comparamos con otro director, conocido también como creador de mundos fantásticos, Tim Burton, vemos aquí sus principales diferencias. El primero no se ha vendido y ha sido siempre fiel con sus ideas, a pesar de que tanto público como sus propios productores no siempre le entendieran; mientras, el segundo sí ha sabido captar y acercarse a la gente de una forma eficaz.


Por ahora, Gilliam se ha empeñado en retomar El hombre que mató a Don Quijote, película que no pudo terminar debido a un cúmulo de contratiempos. Este empecinamiento por volver es una muestra más de su quijotesca carrera, lo que más se le puede valorar.

Bye!

viernes, 29 de enero de 2010

Examen para probar

Hay exámenes que se hacen "para aprobar" y otro que se hacen "para probar". Hoy hecho uno de los segundos. He mirado el papel, él me ha mirado a mí; he garabateado algo durante tres horas y listo. Pero este examen era solo para probar, supongo que en junio haré el otro, con un poco de suerte.


Bye!

miércoles, 27 de enero de 2010

Nostalgia

Miro a mi alrededor y pienso que hoy en día los jóvenes no tenemos valores, que estamos desarraigados de nuestros hogares y el único sitio con el que nos identificamos es internet y la televisión. Pero inexplicablemente al ver este video, la nostalgia te invade. Algo te dice que perteneces a algo, aunque solamente sea a una serie de objetos, o de imágenes. Somos los últimos de la antigua generación, pero también los primeros de la nueva. Y es en aquellos pequeños objetos de la vida cotidiana, de cuando aún no había que preocuparse por nada, donde pueden verse esos trazos. Para todos los que vivimos nuestra infancia en los 90...



bye!

martes, 12 de enero de 2010

Conversaciones arquitectónicas conmigo mismo (1)

Estaba hoy comiendo solo en el comedor de la residencia y de repente me di cuenta que mi cabeza y mi boca iban por caminos diferentes. No podía dejar de pensar en la entrega de proyectos que tenía que acabar para entregarla tres horas más tarde. Decidí entonces dejar a un lado la arquitectura y enfoqué la vista en el plato. No era una comida espectacular, pero no estaba nada mal: De primero había lentejas y de segundo pescado a la roteña. Vale sí, menuda mierda, diréis; pero es que estos platos son precisamente una de las mejores comidas que saben hacer en esta residencia.

Es como si comparamos la arquitectura de Rem Koolhaas o de Zaha Hadid con la de Campos Baeza o Vázquez Consuegra. Vamos a ver, imaginaos que Rem Koolhaas es una deliciosa pizza barbacoa del telepizza, Zaha Hadid podría ser una hamburguesa del Burger King. Mientras, Baeza representa a ese plato de lentejas caldoso, y Consuegra es el pescado, todo hecho con el cariño del cocinero. Ya sé que lo primero mola y lo segundo no, pero hay que comer de todo.
Y después de esta extraña ocurrencia me voy a dormir.

Bye!

jueves, 31 de diciembre de 2009

Últimos minutos...


Después de un montón de tiempo sin escribir, no quería que finalizase el año sin que me despidiera en el blog. Y además de la forma que más me gusta: con una entrada recopilatoria y con miras hacia el futuro.
No puedo prometer que vaya a escribir con asiduidad a partir del año que viene, si alguien quiere un blog actualizado que vaya a cualquiera de los que tengo apuntados en la derecha de la pantalla. Quería felicitar a todos ellos, con algunos de los cuales comparto buena amistad. Dirigirme especialmente a EM-Rok, que sabe perfectamente que le deseo un año cargado de buenos momentos, así como ánimos que ayuden a superar los hoyos más difíciles. A Poorpooland, mi enemigo íntimo, al que espero ver pronto unido de nuevo al bloguimundo; y a V. Woolf, la dulce "bloguigrupie".
El 2009 ha sido testigo de numerosas cosas en nuestras vidas. Para empezar, de mi enviciamiento al Filmaffinity, fantástica página de cine a la que he dedicado más horas de las que me podría imaginar; o el espléndido concierto de Muse en Madrid. Pero también del premio Nóbel de la Paz a Obama, el guantazo a Berlusconi, la operación de Belén Esteban... Pero bueno, ya me estoy yendo, como siempre me pasa, a las efemérides. También han ocurrido cosas que hubiese sido mejor que no ocurrieran. Con el 2009 no se acaba solo un año, lo hace una década. Diez años que pueden haber gustado más o menos pero que, al fin y al cabo, nos sentiremos identificados con ellos. Algún día diré: Yo fui de los años 2000. Sé que suena mejor decir que eres de los setenta o de los ochenta, pero es lo que nos ha tocado a los que han nacido hace veinte años.

Siempre me hago la misma reflexión, si solo se trata de avanzar un día más en el calendario, ¿por qué año nuevo va a significar vida nueva? Pues no sé si vida nueva, pero seguro que sirve de estímulo para moverse y hacer cosas, animarse, refrescarse, recargarse. Es descubrir una oportunidad que realmente se nos abre todos los días, pero no la vemos. Como ya dije, hay que aceptar nuestro rol de extras como si fuésemos los actores principales.

Antes de cerrar quería poner el último vídeo del año. Había muchos candidatos, entre ellos El arma extremadamente ineficiente, Pitito, el Tito MC y Obama mata una mosca. Pero al final me he quedado con éste por su atmósfera absorbente y tenebrosa. Dedicado a Iván, que me mostró por primera vez esta maravillosa obra maestra de lo bizarro. Con todos ustedes... Cocoon.




Y ahora sí, ¡Feliz 2010!

martes, 6 de octubre de 2009

La dictadura de la democracia

Martes a las ocho de la mañana, medio dormido y cargando con el estrés de llegar tarde a clase.
Así hoy me he topado con un pequeño ejemplo, en forma de anécdota, que puede explicar brevemente lo que quiero decir. El cómo algo supuestamente justo y bueno como la democracia puede convertirse en todo lo contrario. Pero empecemos por la anécdota.

Resulta que estoy apuntado en una academia de Física II, ya que me quiero preparar la asignatura para diciembre. Y hoy a las 8:30 de la mañana empezaba la primera clase. El autobús tardó veinte minutos en llegar y cuando llegó pasó de largo porque iba repleto de gente. Total, que llegué a las clases con un cuarto de hora de retraso. Cuando por fin llego, para dar las-clases-que-he-pagado, me encuentro con que está repleta y por poco me echan unas niñatas diciendo que allí no cabía nadie más. Gracias a la intervención del profesor-al-que-he-pagado me pude quedar. Empezamos bien.

Pero aquí no acaba la cosa. Al finalizar la clase, discutimos el asunto de los horarios de la segunda sesión de la semana, para ver a quien le venía mejor un día u otro. Las opciones eran: O el jueves a las 10:30, o el viernes a las 8:30. Que levante la mano quien prefiera el jueves. Y yo, que prefiero evitar tener que despertarme un viernes a las siete de la mañana, levanto mi brazo. Somos mayoría. Que bonito.
Pero el profesor, que se le ve persona razonable y sensata, vuelve a hacer la pregunta de otra forma. ¿A quién le es imposible venir el jueves (por cuestiones de coincidencia de horarios)? Ahí ya me callo: lo de no ir el viernes es un capricho, no una imposibilidad. Yo puedo ir tanto un día como otro, aunque obviamente la comodidad me llame más ir a uno que a otro. Mientras, los resultados dicen que hay más gente a la que le es imposible venir el jueves que el viernes. De hecho, sólo hay una chica que no puede ir los viernes.

Por tanto, aunque me fastidie, se ha quedado el día más justo (viernes). Lo que ocurrió después me hizo mucha gracia y es la razón por la que escribo esto. Una chica empezó, enfrentándose al profesor, a decir que España era una democracia, y que la mayoría había preferido (tras la primera pregunta que nos hizo) dar las clases el jueves y no el viernes. Y era verdad, la mayoría habíamos elegido esa en un acto de puro egoísmo y comodidad. Pero también hay que ser solidario y comprender la situación de los demás: No la elección más cómoda, sino la que afecte a menos gente de manera negativa. Por eso, afortunadamente, y aunque me pese, ganó la opción más justa.

Y sin extenderme mucho, voy al título del post. ¿Cuántas veces en democracia, como decía la chica esa, se daría esta situación? Aquí era un pequeño caso, pero se podría manifestar igual en casos mayores. El hecho de que por una pregunta mal formulada, con opciones poco pensadas, aún en el caso de que se obtenga mayoría, se llegue a situaciones injustas, donde haya más número de perjudicados que los que hubiese habido con otra opción.

La democracia tiene, desgraciadamente, muchas y muy malas interpretaciones. Como cada vez más puede verse, se utiliza cuando interesa y como interesa.


Bye!

miércoles, 30 de septiembre de 2009

The Dø


Si siguen adelante les auguro un buen futuro, o así lo deseo. Porque veo en The Dø uno de los grupos de mayor originalidad del nuevo panorama musical. Tienen un único disco, sacado a principios del 2008, pero en él demuestran, a mi parecer, una cultura musical que ya quisieran muchos grupos. "A Mouthful" es una mezcla de estilos realizada con las dosis adecuadas de humor y seriedad, que sabe jugar bien entre lo juguetón y lo maduro.

Pero bueno, ¿quiénes son The Dø y de dónde han salido?

Es un grupo francés compuesto por dos personas.

Él es Dan Levy y se encarga de hacer verdaderas birguerías con los instrumentos.

Ella es ølivia Bouyssou Merilahti, y es franco-finlandesa. Su voz parece caída del cielo, canta cualquier cosa sin dificultad y es bastante mona. Atendiendo a su origen canta un par de canciones en finlandés, cosa digna de oír.

Juntos son la bomba perfecta.

Posiblemente a más de uno le suene su canción más conocida "On my shoulders" ya que sale en los anuncios de cuadernos Oxford. Pongo el videoclip porque la canción es genial.




Casi todas las canciones del disco son destacables, pero yo especialmente nombro a "The Bridge is Broken", "Stay", "Travel Light", "Aha" y "Queen Dot Kong". Atención y mucho cuidado con esta última, porque la cara que pone uno al escucharla por primera vez es de foto. Es decir, que hay que tomársela con un poquito de humor.



Aprovecho también para dar ánimos a los que estamos empezando las clases, para que podamos hacer todas (o la mayoría) de las cosas que nos propongamos en este curso. Ánimo a Poorpooland, que estudie tranquilo y que luego vuelva con más fuerza que nunca y recupere el monopolio.

Bye!

sábado, 12 de septiembre de 2009

MusE -- PUEDEN DESCANSAR EN PAZ


Yo te absuelvo de tus pecados "In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti". Si algo mal hicieron en el pasado, les perdono. Y es que el nuevo disco de Muse "The Resistence" no deja indiferente. Como si el mensaje apolíptico que nos han transmitido llegase a su fin, Muse resume prodigisamente toda su carrera musical introduciendo nuevos registros. Pero no os confundáis, todo es evolución. No hay nada sacado de la manga, sino que forma parte de una hermosa continuidad con sus anteriores discos. Una continuidad brutal, eso sí. Con sus profecías han llegado hasta los puntos más recónditos para avisar hasta el último ser humano de lo que se avecina (atención al tono árabe de "United States of Eurasia") y ahora, bien podrían zarpar con su nave espacial de cristales multicolores, con el fin de escapar del cataclismo que nos espera. Pero no creo, creo que van a quedarse, nos han cogido mucho cariño y querrán dar su último golpe.

No hay canción mala, quizás si alguna un poco manida en ciertas partes, pero como ya he dicho se trata de una evolución. Hay pop, pero también mucho rock. La primera Uprising es como una ópera pop con muchas palmas como el anterior disco. Resistence, la segunda, es, digamos, la que parece más comercial. Más de un fanático del Muse más rockero odiará esta canción. De Undisclosed Desire, ya encontré el enlace aquí.

Muse va a ser telonero de U2, Guiding Light será la canción elegida para esta ocasión, por sus similitudes con la banda. Si damos un pequeño salto nos encontramos con MK Ultra, una canción que bien podría ser el opening de una serie manga y que tiene una parte alrededor del minuto y medio que pone los pelos de punta.

I belong to you trae a la memoria Cave, del disco Showbiz, por sus acordes de piano de cabaret. Aunque ésta nueva es más bien una balada con ritmo, que enlaza fascinantemente con una versión de Mon Coeur S'ouvre A Toi, un aria de Samson et Dalila, ópera francesa de finales del XIX. De ésta también parecieron inspirarse el grupo ABBA con "The winner takes it all", aunque eso ya lo comenté en la crítica de Super Trouper, que le dediqué cuando salió el album en 1980.

Misteriosamente aún no había nacido yo.

La última parte del disco "The Resistence" es sencillamente increíble. Realmente demuestran ser capaces de convocar a las estrellas y de alinear los planetas en Exogénesis, una sinfonía dividida en tres partes tan épica como Butterflies and Hurricanes del Absolution. El mismo Beethoven se sentiría orgulloso de haber parido a los abuelos de Bellamy, Howard y Wolstenholme. Por último, cuando ya todo acaba de temblar, el disco finaliza con un canto a la esperanza, a la mejor usanza de los finales de sus álbumes.

Parece increíble, pero este disco tiene una curiosa virtud: La de, no sólo superar el Black Holes and Revelations (cosa que en un principio podría parecer sencillo), sino también la de revalorizar sus anteriores trabajos, incluído el susodicho "Black Holes..."

En resumen, un gran disco que espero disfrutar aún más el 28 de noviembre, cuando Muse y yo coincidamos en la capital de España.

Bye!

jueves, 18 de junio de 2009

Obama mata una mosca

Tiene la fuerza justa como para convertirse en titular de noticia; y lo sería también en primera página, si no fuera porque la frase es literal.




Y es que de aquí se podrían sacar un par de buenos artículos, de verdad: El mundo es menos serio de lo que pensamos. Es muy fácil sacar analogía de éste pequeño incidente con lo que pasa en el resto del mundo. Obama acaba de enfrentarse a una mosca ante millones de personas y se ha mostrado tal y como la gente espera de un lider: decidido y seguro, pero simpático.

Quizás antes Bush era como un viejo cascarrabias que mataba moscas con matarratas, haciendo ruidos y dejando malos olores, este hombre era el odio personificado.

Obama es un galán, hace lo mismo, pero la gente le quiere.

bye fly!

martes, 16 de junio de 2009

Gato

Una y media de la noche y ya me iba a acostar.

Alguien llamó a la puerta de repente: Era Roquette. Junto a él había un pequeño gato naranja. Le pregunté si se lo había traído él, pero me contestó que no. Él quería saber cómo llevaba el examen de Física de hoy y le respondí irónicamente que lo llevaba como para sacar un diez. No lo pilló, estaba demasiado amodorrado entre el calor y el llevar estudiando dos semanas seguidas. Por fin le dije que no pensaba presentarme.
Está chispeando. Él tampoco se dio cuenta al principio. Pero el gato sí, y a la primera señal de alarma (la primera gota) el gatito pegó un salto y se coló en mi cuarto.

Parecía salido de la película de Shrek y rápidamente se acomodó en una caja de cartón. Una vez se había ido Roquette, apagué la luz y no pasaron ni treinta segundos, ya estaba subido en mi cama. Después de varios intentos por que se quedara en la caja, desistí y le improvisé otra cama. Lo metí en uno de los casetones de mi armario, sobre una sábana de los Bermejales que no me importaba ensuciar. En un principio pensé que intentaría escapar, que maullaría y haría ruido. Pero no.

Mientras tanto, diez metros más allá, en la otra calle, ocurría esto otro: http://poorpooland.blogspot.com/2009/06/202-am.html

Al día siguiente, cuando he abierto el armario, estaba tan tranquilo, durmiendo. Lo he sacado fuera y JP le ha dado un trozo de jamón.

Bye!

sábado, 13 de junio de 2009

3 obras maestras


Seguramente estoy a punto de llegar al grado de saturación, de ver películas buenas quiero decir. Lo malo es que no sólo son buenas, son perfectas, son obras maestras del cine. Hace bastante poco y en un intervalo de tiempo muy pequeño, vi tres películas que sin duda deberían estar en el ranking de las mejores. Son "Manhattan"(1979), "Ser o no ser"(1942) y "Eva al desnudo"(1950). Las dos primeras las vi en versión original y la última en español.


Manhattan está dirigida por Woody Allen y comienza con un marco muy particular: Un hombre de mediana edad (Allen), que está saliendo con una chica de 17 años, se enamora de la amante de su mejor amigo, el cual está casado. Las situaciones se van enrevesando más y van hilando lo mejor de lo que caracteriza a la filmografía de Woody Allen.

La segunda, Ser o no Ser, de Ernts Lubitsch, va de unos actores de teatro que participan en la resistencia contra los nazis, en Polonia, durante la Segunda Guerra Mundial. Tiene escenas y diálogos desternillantes, que construyen lo que seguramente es una de las mejores comedias de la historia del cine. Ofrece también al actor que más se ha parecido y se parecerá al Hitler real.

Eva al desnudo comienza de manera inocente y tranquila, contándote la historia de una humilde chica, amante del teatro, que acaba viviendo con su ídolo teatral, interpretada por Bette Davis. Dirigida y con guión de un genio y clásico del cine: Joseph Mankiewicz. La historia va evolucionando y te demuestra poco a poco que te encuentras indudablemente ante una maravilla.

Puede que alguna de estas películas puedan gustar más o menos, te puedan llegar más o menos, pero son indiscutiblemente merecedoras de un puesto aparte en la historia del cine.

Bye!